Colección salón AURA
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La entrada es el primer vistazo a tu hogar, es lo primero que dice “hola” cuando alguien entra en tu casa. Y también es, casi siempre, la más olvidada a la hora de decorar. En parte porque suele ser pequeña y en parte porque parece que no hay mucho que hacer con un pasillo de dos metros. Pues bien, hay bastante más de lo que parece.
Con los muebles adecuados y unas cuantas decisiones inteligentes, una entrada pequeña puede ser tan ordenada, luminosa y con personalidad como cualquier otra estancia de la casa. Aquí van las claves que de verdad funcionan.
El recibidor es la pieza que mejor se adapta a espacios estrechos porque su fondo reducido, entre 20 y 30 centímetros, no come el paso pero cumple una función esencial: tener un sitio donde dejar las llaves, el correo y ese caos de objetos que aparece cada vez que llegas a casa.
Elige modelos ligeros, con patas finas o estructura abierta. Los recibidores macizos y oscuros achican el espacio visualmente. Los de madera clara, metal o con mezcla de ambos materiales dan ligereza y un aspecto actual. Si tiene un cajón o una pequeña balda inferior, mejor todavía, porque el orden es lo primero en un recibidor.
Pocas cosas transforman una entrada pequeña tan rápido como un espejo grande. Refleja la luz, da profundidad y hace que el espacio parezca el doble de amplio. No es ningún secreto, pero sigue siendo el recurso más eficaz que existe.
Si puedes colocarlo de suelo a techo, mucho mejor. Y si lo sitúas frente a una fuente de luz, sea natural o artificial, el efecto se multiplica. Un espejo grande también hace las veces de elemento decorativo principal, así que no necesitas añadir mucho más a la pared.
En una entrada donde cada centímetro importa, el banco zapatero es una solución brillante. Resuelve dos problemas a la vez: tienes donde sentarte para ponerte los zapatos y, al mismo tiempo, un lugar donde guardarlos sin que se vean.
Los modelos con interior de almacenaje o con cajones inferiores son especialmente útiles. Elige uno con una altura cómoda para sentarse, en torno a 45 centímetros, y que no tenga más fondo del necesario para no estrechar el paso. Si el acabado combina con el recibidor, el conjunto queda mucho más cuidado.
Cuando el suelo escasea, la pared es tu aliada. Unas baldas flotantes a la altura de la cintura o algo por encima dan espacio para dejar cosas del día a día sin añadir más muebles. Y unos colgadores bien colocados resuelven el eterno problema de los abrigos sin necesidad de poner un perchero de pie que ocupa un espacio valioso.
Lo ideal es crear una pequeña composición vertical: colgadores arriba, balda en el medio para las llaves o un detalle decorativo, y quizás una cesta abajo para bolsos o mochilas. Con eso tienes una entrada completamente funcional sin que parezca abarrotada.
La paleta de colores hace mucho en espacios pequeños. Los tonos blancos, beige, gris suave o madera natural reflejan mejor la luz y dan sensación de amplitud. No hace falta que todo sea blanco, pero sí conviene evitar colores muy oscuros en las paredes o muebles muy voluminosos con acabados oscuros.
Los materiales también juegan su papel. Un mueble de metacrilato o con partes de cristal prácticamente desaparece visualmente. Una consola de madera clara con patas finas ocupa menos espacio visual que una de madera oscura y maciza, aunque físicamente sean del mismo tamaño.
Uno de los errores más habituales en entradas pequeñas es querer meter demasiado. Un perchero, una consola, un banco, una estantería y un espejo en dos metros cuadrados es demasiado. El espacio se llena, el paso se estrecha y el efecto final es agobiante.
La clave está en elegir uno o dos muebles que hagan mucho trabajo y completar la entrada con detalles ligeros: una alfombra que defina la zona, una planta pequeña, una lámpara de pared si hay hueco. Cuanto más despejado esté el suelo, más grande parecerá el espacio.
La entrada de tu casa no necesita metros cuadrados para tener estilo. Necesita muebles bien elegidos, colores que no pesen y un orden que se mantenga solo porque todo tiene su sitio.
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